viernes, 20 de noviembre de 2015

Zanahoria

Un auténtico alimento-medicina


Sinonimia hispánica: azanoria, chuleta de huerta, bufanaga, sinoria, forrajera
Descripción: Raíz de la planta de la zanahoria ('Daucus carota' L.), herbácea de la familia de las Umbeliferas que alcanza hasta un metro de altura. Suele ser de color anaranjado, aunque también hay variedades de color amoratado o amarillo.


La zanahoria  es con diferencia (junto con las hojas de alfalfa), el alimento más rico en provitamina A, lo que la convierte en un auténtico alimento-medicina. En la Enciclopedia de las plantas medicinales, se expone con más detalle su acción medicinal.

Propiedades e indicaciones: La zanahoria contiene una pequeña pero significativa proporción de proteínas (1,03%), la mitad aproximadamente que la papa o patata. Las grasas están prácticamente ausentes (0,19%), y los hidratos de carbono suponen el 7,14% de su peso. Es una fuente bastante buena de vitaminas del grupo B, así como de vitaminas C y E. Los minerales y los oligoelementos están todos presentes, incluyendo el hierro (0,5 mg/100 g).

Tres sustancias destacan en la composición de la zanahoria:
  • Carotenoides, entre los que destaca el beta-caroteno, que nuestro organismo transforma en vitamina A. Los carotenoides son imprescindibles para el buen funcionamiento de la retina, y especialmente para la visión nocturna o con poca luz. También favorecen el buen estado de la piel y las mucosas.
  • Fibra vegetal: Contiene un 3% la mayor parte de la cual está en forma de pectina. Normaliza el transito y suaviza la mucosa intestinal.
  • Aceite esencial: Es activo contra los parásitos intestinales.
La zanahoria es muy útil en las afecciones de la retina y de los ojos en general; en los trastornos de la piel; en las gastritis y exceso de acidez, en las colitis; y como preventiva del cáncer.

Preparación y empleo
  • Cruda: se presenta en ensalada, entera o rallada y aliñada con un limón. Conviene a los niños para fortalecer su dentadura.
  • Cocinada: La zanahoria combina muy bien con las papas (patatas) y con otras hortalizas. Al someterla a cocción adquiere un sabor más dulce. Su riqueza en beta-caroteno se mantiene después de la cocción.
  • Jugo: Muy apropiado como refresco sabroso y nutritivo. Combina muy bien con el jugo de manzana y de limón.
Con 100 g de zanahoria (una pieza mediana) se obtiene el beta-caroteno suficiente como para que nuestro organismo produzca casi el triple de la vitamina A que necesita un adulto cada día.




Bibliografía:
Pamplona Roger, Jorge D. El poder medicinal de los alimentos. Madrid: Safeliz, 2003. ISBN: 84-7208-149-4
Pamplona Roger, Jorge D. "Alimentos para los ojos". En: El poder medicinal de los alimentos. Madrid: Safeliz, 2003, p. 33.

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